Milei anunció una baja de retenciones al agro y un año sin impuestos para industrias clave

El presidente presentó un cronograma de reducción de derechos de exportación para el trigo, la cebada y la soja, junto con un beneficio de «tasa cero» para los sectores automotriz, petroquímico y de maquinarias.

En el marco del 172º aniversario de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, el presidente Javier Milei encabezó el acto central donde anunció un paquete de medidas económicas destinadas a reducir los derechos de exportación para el sector agropecuario y la industria pesada. El mandatario detalló un cronograma de bajas para el trigo, la cebada y la soja que se extenderá hasta 2028, reafirmando el compromiso del Poder Ejecutivo de avanzar en la eliminación progresiva de la carga impositiva en paralelo al achicamiento del gasto público.

De acuerdo con las precisiones brindadas por el jefe de Estado, la alícuota de las retenciones para el trigo y la cebada experimentará una reducción inicial, pasando «del 7.5% al 5.5% a partir de junio» de este año. Respecto a la soja, el esquema prevé un recorte gradual supeditado al comportamiento de las arcas públicas: “A partir de enero de 2027, según venga la recaudación, vamos a bajar entre un cuarto de punto y medio punto por mes de manera continuada hasta el año 2028 si nosotros reelegimos”, determinó.

Retenciones cero para la industria y defensa de la gestión macroeconómica

El anuncio presidencial no se limitó al ámbito agrícola. Milei anticipó que se implementará un período de retenciones cero que beneficiará directamente a tres ramas clave de la producción fabril. “También le vamos a bajar a la industria a partir de julio 2026 hasta junio 2027; a la industria automotriz, a la industria petroquímica y maquinarias vamos a ir a cero”, declaró. En su discurso, insistió en su premisa de que «los impuestos son un robo» y argumentó que el camino hacia una prosperidad sostenible requiere sostener a rajatabla el equilibrio fiscal y profundizar el crecimiento económico.

En materia de gestión, el presidente defendió los resultados obtenidos por su administración frente a lo que calificó como intentos de «golpe de Estado» y ataques financieros por parte de la oposición durante el último año, evaluando el impacto de las maniobras desestabilizadoras en unos 70 mil millones de dólares. Pese a ese escenario, destacó la resiliencia del programa diseñado junto al ministro de Economía, Luis Caputo, señalando que la economía argentina registró una recuperación con «un crecimiento del 5,5% interanual y 3,5% desestacionalizado». Asimismo, enfatizó que el ajuste fiscal permitió reducir la pobreza a la mitad, logrando retirar de esa condición a 14 millones de personas, complementado por un incremento del 33% en las exportaciones que marcó un nuevo récord histórico para el país.

Scroll al inicio