El Gobierno envió al Congreso el «Súper RIGI», la ley de lobby y busca derogar el Etiquetado Frontal

El paquete de reformas del Ejecutivo ingresó formalmente a las dos cámaras parlamentarias, sumando un agresivo plan de incentivos fiscales y la marcha atrás con las etiquetas de los alimentos.

El Gobierno Nacional completó el envío al Congreso de un paquete de cuatro reformas clave que venían siendo anticipadas por el oficialismo. En las últimas horas, las iniciativas tomaron estado parlamentario al ingresar formalmente por la Cámara de Diputados y el Senado, abriendo el debate legislativo tanto para la desregulación económica y de inversiones como para la modificación de normativas de consumo vigentes.

Entre las medidas que mayor impacto generarán en el consumo diario se destaca el proyecto para derogar de forma definitiva la Ley de Etiquetado Frontal. Esta iniciativa, que fue remitida al Senado junto con una propuesta para regular la Ludopatía, busca dejar sin efecto el actual sistema de octógonos negros que advierte sobre los excesos de azúcares, sodio y grasas en los alimentos procesados. Desde el Ejecutivo argumentan que la marcha atrás con esta norma se alinea con la política de desregulación de mercados, simplificación productiva y eliminación de trabas comerciales para las empresas del sector alimenticio.

Los detalles del «Súper RIGI» para grandes inversiones

En paralelo, la Cámara de Diputados recibió el denominado «Súper RIGI», un renovado y agresivo sistema de promociones fiscales diseñado para apuntalar el desarrollo de grandes emprendimientos que requieran un fuerte flujo de capitales. A diferencia del régimen tradicional, este nuevo esquema amplía su alcance e incorpora de manera prioritaria sectores estratégicos de la transición energética, la tecnología y la industria pesada.

Los puntos centrales del beneficio impositivo para las empresas que ingresen al programa contemplan:

  • Sectores incluidos: La cadena del litio, la manufactura de baterías, el hidrógeno verde o de bajas emisiones, el GNL onshore y los reactores nucleares pequeños y medianos (SMR).
  • Incentivos tecnológicos: La producción de paneles solares, turbinas eólicas, vehículos 100% eléctricos y el desarrollo de nuevos productos petroquímicos.
  • Reducción impositiva: El Impuesto a las Ganancias se reducirá a una alícuota del 15% para los proyectos adheridos.
  • Amortización acelerada: Se establece un beneficio del 60% durante el primer año de inversión, y un 20% en cada uno de los dos años posteriores.
  • Beneficio al comercio exterior: Las empresas del programa contarán con una exención total en el pago de derechos de exportación.

Finalmente, el paquete ingresado en Diputados se completa con la ley de lobby, la cual busca transparentar de manera obligatoria todas las gestiones que realizan las empresas privadas o sus intermediarios ante los funcionarios públicos y legisladores. La norma prevé la creación de un registro digital obligatorio de lobistas, declaraciones juradas de intereses y la publicidad de las agendas oficiales para evitar conflictos de intereses en la tramitación de leyes, licitaciones o subsidios.

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