Especialistas recomiendan evitar superficies frías y elegir espacios adecuados para proteger a las mascotas durante las bajas temperaturas.
Con la llegada del frío, muchas personas se preguntan cuál es el mejor lugar para que sus perros duerman durante el invierno sin sufrir las bajas temperaturas. Aunque suele ser habitual dejarles una manta en el piso o permitirles dormir en la cama, especialistas advierten que ninguna de esas opciones es la más recomendable para su bienestar.
Dormir directamente sobre superficies como cerámica, cemento o madera puede afectar la salud de las mascotas, ya que estos materiales acumulan frío durante la noche. Esto puede provocar molestias articulares, rigidez muscular y dificultades para lograr un descanso adecuado, especialmente en perros mayores, de raza pequeña o de pelo corto.
Por otro lado, compartir la cama con los dueños no siempre resulta conveniente. Además de alterar hábitos de descanso, puede generar dependencia y dificultar que el animal tenga un espacio propio y seguro.
Frente a esto, veterinarios y especialistas en comportamiento animal coinciden en que la mejor alternativa es una cama acolchada, elevada del suelo y ubicada en un ambiente protegido de corrientes de aire.
Este tipo de camas ayuda a aislar al perro del frío y la humedad, además de conservar mejor el calor corporal. También recomiendan sumar mantas térmicas o telas abrigadas y evitar colocar el espacio de descanso cerca de puertas o ventanas.
Otro aspecto importante es mantener el ambiente seco y tranquilo para favorecer el descanso. En jornadas de bajas temperaturas extremas, incluso puede ser útil el uso de ropa para perros, siempre que el animal esté acostumbrado.
Los expertos también aconsejan prestar atención a ciertas señales que pueden indicar que la mascota tiene frío, como temblores, búsqueda constante de calor, postura encorvada o menor movilidad de lo habitual.



